WhatsApp acabó con sus opciones de erigirse con el trono de la mensajería instantánea.>

Origen: Los errores que llevaron al ocaso de BlackBerry (Parte II) – Novedades tecnología – ELTIEMPO.COM

Esta historia empezó reseñando un memorando distribuido al personal del senado de Estados Unidos. Se afirmaba que BlackBerry dejaría de producir teléfonos con BlackBerry 10.

La noticia fue desmentida por la compañía el día de ayer. En realidad, y de momento, solo se suspendió la producción del modelo Classic. Además, en una publicación del blog oficial se aclara que se seguirá ofreciendo soporte para BlackBerry 10 con actualizaciones de software. En un mes, distribuirán la versión 10.3.3 del sistema operativo y se planea otra mejora para el próximo año.

En la primera parte de este especial se reseñaron dos errores como causales de su ocaso: su pobre respuesta ante el cambio de paradigma que impuso el iPhone y su indecisión para arriesgarse a cambiar de rumbo. Lea la primera parte: Los errores que llevaron al ocaso de BlackBerry (Parte I)

En esta segunda parte se reseñan errores cometidos después del impacto inicial que supuso la aparición del iPhone en el terreno de los teléfonos inteligentes.

Tercer error: un gigante lento y dividido

Research in Motion co-CEO Jim Balsillie and President and co-CEO Mike Lazaridis listen during the annual general meeting of shareholders in Waterloo

Mike Lazaridis (izquierda) y Jim Balsillie. Reuters

Durante su apogeo, RIM se dividió en dos áreas diferenciadas. Una de ellas era liderada por Mike Lazaridis, quien se enfocaba en ingeniería, administración de producto y la cadena de suministros. La otra era comandada por Jim Balsillie. En manos de este hombre experto en negocios recaían las finanzas de la empresa y su área de ventas. Lo extraño es que cada uno asumía el papel de presidente. Los dos hombres trabajaban en armonía, pero no así sus equipos de trabajo, según el medio ‘The Globe and Mail’.

La estructura bicéfala empezó a chocar a medida que la firma crecía. Desarrollar y promover un producto se tornó en un proceso de meses de duración. Se presentaron retrasos en la introducción de tecnologías necesarias para competir en el mercado.

“Se demoraron en pasar de una plataforma cerrada a una abierta. Se demoraron en adoptar las pantallas táctiles. Hubo muchos problemas en la transición del mundo profesional al del consumo. Esas demoras llevaron a que los competidores aventajaran a la compañía”, le contó a Tecnósfera Oscar Castellano, quien ofició como director administrativo para la región Latinoamérica Norte y Telefónica de BlackBerry desde el 2010 hasta el 2013.

Otro aspecto en el que RIM debía renovarse era su sistema operativo. En el tercer trimestre de 2010, la firma canadiense presentó BlackBerry OS 6.0. Contaba con un mejor navegador, una opción que permitía saltar de una aplicación a otra, un buscador, entre otros detalles. Sin embargo, lucía anticuado en comparación con Android y iOS. En cuestión de seis meses ya habían lanzado la versión 7.0.

A finales de 2010, RIM había comprado QNX Software, una empresa con base en Ottawa experta en soluciones para el segmento industrial. La adquisición se había llevado a cabo con dos propósitos: organizar un equipo de desarrolladores solo enfocado en BlackBerry 10 y trabajar en la plataforma para la tableta de BlackBerry, la PlayBook.

El equipo de QNX trabajó por separado mientras otro se dedicaba a BlackBerry OS 7.0. Y, en ocasiones, no hubo suficientes recursos para ambos. Ello derivó en retrasos en el lanzamiento del PlayBook (estipulado para agosto de 2010, pero se concretó en abril de 2011) y la llegada de BlackBerry 10: se esperaba para finales de 2012, pero llegó hasta febrero de 2013.

Los dos presidentes se fueron distanciando cada vez más y fueron reemplazados por Thorsten Heins, un alemán que trabajaba como director de operaciones de BlackBerry desde 2007.

Para cuando Heins tomó las riendas de la compañía, ya era difícil igualar fuerzas con los gigantes que se disputaban el trono: Apple y Google. En junio de 2012, RIM despidió a 5.000 empleados y tuvieron pérdidas por más de 500 millones de dólares.

Cuarto error: PlayBook y BlackBerry Z10

La PlayBook fue una tableta mal concebida. No contaba con capacidad para conectarse a redes móviles. Corría aplicaciones de Android, pero no de forma nativa, así que la ejecución era lenta. No disponía ni siquiera un cliente de correos propios o un calendario. Fue un fracaso y las mejoras llegaron tarde, en el 2012, cuando el iPad ya era un producto sólido y los fabricantes de Android habían empezado a lanzar tabletas competitivas.

RIM/

Mike Lazaridis presentando la PlayBook / Reuters

El BlackBerry Z10 parecía destinado a revitalizar a la compañía. Introducía el esperado BlackBerry OS 10 y era un teléfono con pantalla táctil. Llegó en la conferencia de prensa de enero de 2013. En ese evento, el nombre de la empresa cambió de RIM a BlackBerry, en un intento por demostrar, desde todo ángulo, que la firma buscaba una renovación.

El teléfono no logró las ventas esperadas (llegaron a un millón de unidades en sus primeros tres meses). Para algunos, llegó dos años tarde. Así mismo, no atrajo a los amantes de BlackBerry, que esperaban un teléfono con teclado físico, no un equipo que intentaba calcar las tendencias imperantes en el mercado. Para ellos estaba el BlackBerry Q10, pero no era suficiente.

En mayo de ese año, la empresa lanza el BlackBerry Q5, una versión mejorada de su dispositivo tradicional con teclado físico. Sin embargo, las ventas siguen decepcionando. En septiembre presentan el Z30, un modelo que buscaba cautivar al segmento de los teléfonos de gran formato gracias a su pantalla de 5 pulgadas. Cierran el año con pérdidas estimadas en 650 millones de dólares. Se empieza a especular con su venta a algún postor que salve a la firma de su aciago porvenir.

En septiembre, Fairfax firma una intención de compra por 4.700 millones para hacerse con BlackBerry. La adquisición no se concretó.

Quinto error: BlackBerry Messenger y el Passport

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ohn S. Chen con el BlackBerry Passport. /Reuters

Una de las opciones que tenía BlackBerry era convertirse en un líder de la mensajería instantánea. Había creado BlackBerry Messenger (BBM) en el 2005 como un canal de comunicación gratuito entre clientes de la firma. Era un sistema seguro, gracias a que utilizaba un PIN para identificar los terminales y no el número de teléfono, como ocurre con WhatsApp. Además, gozaba de características que no tenía WhatsApp al comienzo, como la posibilidad de crear grupos o saber si el mensaje había sido leído o no.

Pero BlackBerry mantuvo a BlackBerry Messenger como una plataforma cerrada por demasiado tiempo. En mayo de 2013 anunciaron que BBM llegaría a iOS y Android ese año. Empezaron a vociferar fechas de lanzamiento que no se cumplieron: primero el 27 de junio, después el 21 de septiembre. Al final, llegó en octubre. A esas alturas, WhatsApp ya sumaba 350 millones de usuarios y se perfilaba como el dominador del mercado de mensajería instantánea. Una vez más, BlackBerry llegó tarde a la fiesta.

En esa coyuntura, Heins se retiró y dio paso al actual presidente de la compañía, John S. Chen, un ingeniero electrónico de la Brown University con una maestría del California Institute of Technology en el mismo campo del conocimiento.

El periplo de Chen se ha caracterizado por el silencio. Durante 2014, apenas hubo dos lanzamientos significativos: el del BlackBerry Passport y el del BlackBerry Classic. El primero llegó con pompo a escena: era diferente, era cuadrado y su teclado físico ofrecía sensibilidad al tacto.

Ese año fiscal cerraron con pérdidas por 5.873 millones de dólares, en lo que fue el peor año de su historia. En el 2015, cerraron con pérdidas por 304 millones de dólares y en el año fiscal de 2016 reportaron pérdidas por 208 millones.

El Passport fue recibido con fuertes críticas. Por ejemplo, Para Joanna Stern, de ‘The Wall Street Journal’, es un dispositivo que vive en el pasado. “Ya no es 2005. Se quedaron atrás”, sentenció en su momento. Este teléfono llegó a Colombia en diciembre de 2014 por un precio de 1’500.000 pesos (el mismo valor que tenían equipos de gama alta de marcas como Samsung y LG en esa época).

El siguiente movimiento fue, por fin, lanzar un teléfono con Android. Aquel fue el BlackBerry Priv, lanzado en noviembre de 2015. Una falencia en particular minó su éxito: su alto precio, de entre 700 y 750 dólares. Hace poco Chen confesó en una entrevista con ‘The National’ que el Priv había sido demasiado costoso y que este año se concentrarían en equipos de gama media.

Para ustedes, ¿qué errores cometió BlackBerry?

ÉDGAR MEDINA
Tecnósfera
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